La construcción es uno de los sectores con mayor potencial de ahorro energético. La regulación del rendimiento energético de los edificios, es uno de los caballos de batalla en la mayor parte de la legislación sobre ahorro y eficiencia energética, tanto a nivel europeo como nacional.
La detección y el control de las pérdidas energéticas, ocasionadas en la mayor parte de los casos por anomalías en la construcción, es una de las medidas más importantes para conseguir reducir el consumo de energía en edificación. Una manera sencilla y a la vez rigurosa de hacerlo es mediante el análisis termográfico.

Tomando como referencia la definición de la wikipedia “El análisis termográfico se basa en la obtención de la distribución superficial de temperatura de una tubería, pieza, maquinaria, envolventes, etc, por el que obtenemos un mapa de temperaturas por medio de una termografía o termograma, donde se visualizan puntos fríos o calientes debido a las anomalías que se pudieran encontrar en el aislamiento”.
Con la realización del estudio termográfico se puede conseguir:
- Un mayor conocimiento de la instalación en relación a su estado térmico.
- Detección y visualización de pérdidas energéticas, fugas, y por lo tanto determinación de posibles puntos de actuación para la optimización del consumo energético.
- Información sobre el estado de las salidas de aire acondicionado, radiadores o sistemas de ventilación.
- Localización de defectos constructivos (normalmente las fugas son debidas a un mal aislamiento, alguna rotura, mal engranaje, etc.).
- Y tras aplicar las medidas, ahorro, debido a una mayor eficiencia energética de los sistemas analizados.
Ahorro Energético
aire acondicionado
análisis termográfico
climatización
eficiencia energética
portada





