La cumbre del clima Glasgow (COP26): Urgencia y marketing climático

Cop26 glasgow

¿QUÉ ES LA COP 26?

Después de que la COP26 2020 fuera aplazada durante un año a causa de la pandemia, la ciudad escocesa de Glasgow acogió (desde el 31 de octubre al 13 de noviembre de 2021) la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP26 Glasgow). Su objetivo primordial era reunir a políticos, activistas y personalidades de todo el mundo para impulsar una acción coordinada que mantenga vivo el compromiso internacional de limitar la subida de la temperatura a 1.5 grados centígrados, de acuerdo con lo establecido en el Acuerdo de París de 2015. 

No obstante, pese al aplazamiento del cierre de las negociaciones y a las matizaciones a los sucesivos borradores, la mayoría de países, de ONG y de personalidades invitadas llegaron, de nuevo, a la misma conclusión: las aportaciones hechas durante la Cumbre del clima Glasgow son un ejercicio de marketing climático y greenwashing.

De acuerdo con el informe del IPCC (Grupo Intergubernamental de Expertos para el Cambio Climático), las tasas de emisión de GEI (gases de efecto invernadero) actuales implicarán una subida global de la temperatura de 2.7 grados. Por tanto, los países participantes en la COP26 Glasgow debían enviar o actualizar “contribuciones determinadas a nivel nacional” que les permitan acercarse al objetivo marcado. 

A esta urgencia se le suma, debido al contexto internacional actual, la necesidad de conseguir que todos los países se recuperen de la pandemia de forma sostenible, solidaria y ecológica. Consecuentemente, se acordó que los principios vertebradores de este esfuerzo doble fueran: 

  • Los derechos humanos. En especial los de los niños, migrantes, indígenas, personas con discapacidad, comunidades locales y de las personas vulnerables.
  • La igualdad de género y la intergeneracional.
  • El cuidado y preservación de la biodiversidad y de la naturaleza
  • La ciencia. En particular, se va a reforzar el rol de la comunidad científica en la toma de decisiones para conseguir una capacidad de reacción mayor, así como la intensidad necesaria.

Los objetivos de la COP26 2020-2021

A su vez, los objetivos se organizan en varios asuntos: “mitigación”, “adaptación”, “financiación” y “colaboración”. Esta estructuración denota que es imprescindible adaptarse a los efectos que ya está teniendo el cambio climático, así como mitigar las potenciales crisis que puedan provocar.  

De hecho, en la Cumbre del clima Glasgow se ha acordado lanzar el Programa de trabajo Glasgow-Sharm el Sheikh, que durará dos años y pretende fortalecer la adaptabilidad del planeta y de las personas a los efectos del cambio climático. En concreto, sus objetivos son:

  • Ampliar el conocimiento del objetivo de adaptación global
  • Permitir una implementación completa del Acuerdo de París que se sostenga en el tiempo para así incrementar la adaptabilidad
  • Mejorar la implementación de las acciones a nivel nacional
  • Facilitar la creación de sistemas de monitorización y evaluación de las acciones para la adaptación que respondan al contexto de cada país
  • Ayudar a que los países más vulnerables puedan desarrollar acciones de implementación más fuertes

En cuanto a la línea de trabajo “Finanzas, transferencia tecnológica y aumento de la capacidad para la mitigación y la adaptación”, los avances más notables gestados en la COP26 Glasgow han sido los que se mencionan a continuación. 

  • Se dará inicio a nuevas negociaciones inclusivas, transparentes y multiperspectivistas para después del 2025.
  • Las instituciones financieras seguirán realizando movimientos para realinear trillones de dólares para llegar al cero neto global.
  • 36 países van a requerir que las empresas guíen a sus inversores hacia inversiones más ecológicas.
  • Se acordaron las funciones y la financiación de la Network Santiago, que será la encargada de establecer y financiar la asistencia técnica a los países para ayudar a evitar, minimizar y afrontar las pérdidas y los daños provocados por el cambio climático.

Pese a esto, no todo es tan positivo como pudiera parecer. De hecho, el propio secretario general de la ONU, António Guterres reconoció que las negociaciones que se han producido en la COP26 Glasgow no alcanzaron acuerdos en materias cruciales para la sostenibilidad del planeta como «el fin de las subvenciones a las energías fósiles, el abandonar el carbón, poner un precio al carbono», etc.  Ante esto, alertó, «llegó el momento de ponerse en modo ‘urgencia'». 

Uno de los principales motivos para afirmar esto es que uno de los acuerdos vitales para la viabilidad de estos proyectos no se ha cumplido. En términos financieros, el pacto era movilizar 100 mil millones de dólares para la adaptación, pero, finalmente, no se alcanzará esta cifra hasta el 2023. Así mismo, se hizo una llamada a los países desarrollados para que, para el año 2025, doblen su aportación financiera colectiva para ayudar a países en desarrollo a adaptarse a las nuevas condiciones medioambientales (con respecto a los valores del 2019). 

Por otra parte, el objetivo de “mitigación” (reducir las emisiones para que la temperatura no aumente más de 1.5 grados) se encamina a un fracaso estrepitoso, como ya mencionamos. La gran mayoría de los participantes en la Cumbre, a este respecto, han reconocido que las acciones implantadas no han sido suficientes y que las acordadas tampoco suponen un gran avance. 

El principal problema ha sido la falta de un acuerdo unánime para dejar de usar el carbón. Así pues, aunque ha habido un compromiso para reducir las subvenciones a energías contaminantes para así disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero, los países en desarrollo y las grandes potencias (como China) siguen aumentando su consumo de energías fósiles. 

El Artículo 6, que establece la posibilidad de comprar y vender derechos de emisión (tanto por parte de otros países como por parte de empresas) podría ayudar a afrontar este problema. Pese a ello, en la Cumbre del clima Glasgow no se ha llegado a un consenso acerca su funcionamiento o sobre cómo se contabilizarían esas emisiones. En cualquier caso, sí que se establece un calendario y unas tablas comunes de referencia para el seguimiento del progreso de los países con respecto a sus contribuciones particulares para la disminución de las emisiones. 

Otras propuestas interesantes, pero demasiado generales, son las dirigidas a proteger y restaurar los ecosistemas, lo que (potencialmente) reduciría las emisiones netas de GEI en más de 7 gigatoneladas para el año 2030. Otro proyecto de gran valor es la colaboración entre estamentos públicos y privados para el desarrollo de los primeros corredores ecológicos para la industria del transporte de mercancías.

LA COP26 GLASGOW Y LA INDUSTRIA DE LA REFRIGERACIÓN

Para la industria de la refrigeración los asuntos tratados en la Cumbre del clima Glasgow de mayor interés son la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero y el desarrollo de modelos agrícolas y logísticos sostenibles desde el punto de vista medioambiental. 

En cuanto a la reducción de la emisión de gases nocivos, Cofrico lleva años apostando por sustituir los HFCs tradicionales por los refrigerantes naturales como el CO2 en los sistemas de refrigeración. Esta, además de ser una alternativa ecológica, responsable y sostenible, también es una inversión a medio y largo plazo, dado que, al conseguir una mayor eficiencia energética, se ahorrarán importantes sumas de dinero en el coste del ciclo de vida del equipo utilizado. Además, un compromiso medioambiental real favorece la reputación corporativa, mejorando tanto las ventas como las posibilidades de recibir inversiones públicas y privadas. Finalmente, las ayudas disponibles para las industrias contaminantes serán cada vez menores, lo que pondrá en riesgo la competitividad de los negocios que se queden atrás en este tipo de transformaciones. 

Por otro lado, el sector alimentario necesita una industria de la refrigeración avanzada tecnológicamente y comprometida con el medio ambiente para maximizar su eficiencia y, de este modo, evitar la deforestación, optimizar el consumo energético, evitar la pérdida de mercancía, etc. 

Desde Cofrico creemos en la colaboración de todos los agentes de la sociedad para lograr los objetivos medioambientales necesarios para un futuro sostenible. Por este motivo, apostamos por la innovación constante y por el uso de refrigerantes naturales como el CO2. No te pierdas algunos de los ejemplos y casos de éxito que se realizan en todo el mundo y especialmente en Europa.

Más información de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el cambio climático

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