Climatización de Edificios de Oficinas para eficiencia energetica

climatizacion de edificios de oficinas

La importancia de la climatización de edificios de oficinas

A  la hora de afrontar un proyecto de climatización de edificios de oficinas se plantean dos exigencias fundamentales, tanto desde el punto de vista del confort de los usuarios como de la eficiencia energética: la iluminación y la calidad del aire, por ser éstas las condiciones ambientales que mayor repercusión van a tener sobre la productividad de los trabajadores y sobre la factura energética.

De un estudio realizado para el Fenercom (Fundación de la Energía de la Comunidad de Madrid) al que se hace referencia en la Guía de auditorias energéticas en edificios de oficinas de la Comunidad de Madrid, se obtiene que el consumo energético en oficinas se distribuye de la siguiente manera:

  • Refrigeracion: 30%
  • Iluminacion: 28%
  • Calefaccion: 20%
  • Ofimatica: 4%
  • ACS: 3%
  • El 15% restante corresponde a categorías que individualmente no alcanzan el 3%.

El mayor peso recae sobre las instalaciones térmicas y la iluminación, por tanto las actuaciones sobre estas instalaciones y un correcto uso de ellas, será lo que nos reporte un mayor ahorro energético.

En este artículo nos vamos a centrar en el capítulo de las instalaciones termicas y en concreto en la climatización de edificios de oficinas. Trataremos los puntos que consideramos fundamentales en este tipo de instalaciones: la calidad del aire como fin, los componentes principales de una instalación, la importancia del mantenimiento en este tipo de instalaciones.

CALIDAD DEL AIRE EN LA CLIMATIZACION DE OFICINAS

21º a 25ºC de temperatura seca, 45 a 65% de humedad relativa y 0,2 a 0,5 m/s de velocidad del aire son las condiciones que se consideran necesarias para conseguir un ambiente confortable. La instalación de climatizacion es la responsable de todas ellas.

No obstante, estas condiciones no son las únicas a tener en cuenta para la climatización de edificios de oficinas. Hay que tener muy presente la calidad del aire: necesita un suministro continuo de aire fresco para renovar el ambiente y conseguir un aporte de oxígeno, a la vez que se retiran gases y partículas que puedan influir negativamente en la calidad del aire respirado, siguiendo indicaciones de la normativa vigente, el RITE.

En relación con la calidad del aire, en el RITE se definen aspectos como: las condiciones de la calidad del aire, el aire de renovación y los métodos de extracción. Para hacerlo, determinan unos parámetros:

  • PMV (Predicted Mean Vote) basado en el balance térmico del cuerpo humano con el ambiente que lo rodea. Para mantener unas condiciones adecuadas debe estar entre los valores -1 (la sensación de calor que definen como “fresco”) y el 1 (sensación de calor “ligeramente caluroso”).
  • PDD (Percentage People Dissatisfied). Se clasifican los espacios en función de su valor. Nunca debe ser superior al 25% ni inferior al 5%
  • Bienestar Térmico del Local a través del Balance térmico (diferencia entre el calor producido y el ganado o perdido), del que el RITE establece 5 categorías.

La guía publicada por el Fenercon, y nosotros estamos de acuerdo en eso, defiende que la calidad aconsejable para los edificios de oficinas es la IDA 2. Existe un problema identificado como “Síndrome del edificio enfermo”, que consiste en que un alto porcentaje de usuarios de un edificio se ven afectados por enfermedades provocadas por la contaminación del aire interior (cuadros catarrales, irritaciones de ojos y mucosas, sinusitis, jaquecas…), que tiene como consecuencia un mayor absentismo laboral y una menor productividad. Para mantener unas condiciones de calidad del aire óptima y evitar problemas como los que ocasiona este síndrome, es fundamental el cumplimiento de las condiciones establecidas en el RITE y también muy importante realizar un correcto mantenimiento de estas instalaciones.

ELEMENTOS PRINCIPALES EN UNA INSTALACIÓN DE CLIMATIZACIÓN DE EDIFICIOS DE OFICINAS

  1. Equipo productor de energia termica. Los utilizados normalmente en oficinas son: Convertidores de electricidad por efecto Joule, por Combustión (calderas) o por condensación de gases en ciclos de compresión.
  2. Equipo terminal que intercambia el calor o el frio generados con el aire del local a climatizar. Generalmente la circulación del fluido térmico (agua o refrigerante) se realiza a través de unos conductos metálicos, llamados baterías. Para el acceso del aire al local se utiliza habitualmente la rejilla y también los difusores y toberas, siempre dotados de los filtros necesarios para impedir la entrada de elementos que perjudiquen la calidad del aire del local.
  3. La red de distribución de calor o de frio, que conecta los dos equipos anteriores.
  4. Sistema de instrumentación, control y programación. Normalmente también se incluyen equipos humectantes y deshumectantes y otros destinados al tratamiento y a la depuración del aire.

En oficinas pequeñas es frecuente un tipo de instalación que utiliza una bomba de calor aire-aire para proporcionar calefaccion o refrigeracion según se determine. En el exterior se encuentra el condensador y el evaporador y la válvula de expansión normalmente se considera una segunda unidad interior que se coloca en el interior de la oficina. Este se considera un sistema independiente partido. Un sistema independiente compacto, incorporaría en una sola caja todo el ciclo frigorífico y en el caso de tratarse de sistemas aire-aire se suelen montar en el cerramiento del local. Para grandes potencias, se utilizan sistemas agua-aire, que se pueden instalar en el interior del local, llevando al exterior el agua de condensación. También se pueden instalar bombas de calor y en este caso se equipan con sistemas agua-agua.

En oficinas de gran tamaño se suelen utilizar los sistemas centralizados (varias zonas se tratan conjuntamente a través de una misma instalación). Utilizan un solo equipo productor conectado por una red de distribución a los equipos terminales. Puede ser un sistema Todo Agua o Todo Aire, en función de si se utiliza el agua o el aire como fluido térmico.

MANTENIMIENTO HIGIENICO

Como hemos mencionado anteriormente, el mantenimiento es clave para mantener unas condiciones ambientales favorables y una óptima calidad del aire. El aire exterior se debe de filtrar correctamente, aún así muchas veces los filtros no evitan la entrada de pequeñas partículas contaminantes.

En la climatización de edificios de oficinas grandes, se recomienda realizar un mantenimiento higiénico para evitar los posibles efectos de estas partículas no filtradas sobre la salud de los trabajadores. En el mantenimiento higiénico hay que tener en cuenta tres tipos de parámetros: físicos, químicos y microbiológicos:

  • Parámetros físicos: Se miden a través del número de posibles partículas respiradas y su granulometría, basándose una normativa que controla su exceso. Los conductos de aire acondicionado deben de ser sometidos a tareas de limpieza porque algunas de estas partículas quedan en ellos. Estas tareas de limpieza van desde las manuales hasta la limpieza con robots que vigilan y limpian los conductos.
  • Contaminantes químicos. Los más frecuentas son CO2, CO, ozono, formaldehídos, etc. Las cantidades de estos compuestos están reguladas y responden a valores como que el CO2, debe tener concentraciones menores de 5.000 ppm, por el contrario el contenido máximo de CO se cifra en 100 ppm según las normativas vigentes.
  • Los contaminantes biológicos se tratan a partir de muestras tomadas sobre las que se analiza el efecto que podrían llegar a tener y a partir de ahí se estudian las actuaciones orientadas a combatirlos.

Departamento Técnico

COMPARTIR EN: